Un sistema de evaluación y diseño. 100 puntos. Seis ejes.
El IBL convierte la biohabitabilidad en un criterio cuantificable que orienta cada decisión de diseño desde el primer trazo — no como certificación posterior, sino como instrumento de proyecto. Es el eje central de todo lo que hacemos en LAUB.
IBL versión 1 · Calibrado al contexto climático del noreste y sureste de México · Revisión de equipo en curso
La premisa
La biohabitabilidad no es una certificación. Es un criterio de diseño.
La mayoría de los sistemas de evaluación ambiental en arquitectura funcionan como auditorías: se aplican a un proyecto ya diseñado para verificar si cumple ciertos umbrales. Su resultado llega tarde — cuando cambiar la orientación, el layout o la envolvente ya tiene un costo real.
En LAUB lo invertimos: el Índice de Biohabitabilidad LAUB se aplica antes de comenzar el diseño, durante el levantamiento del sitio, y sus conclusiones alimentan directamente la forma del edificio. La biohabitabilidad no es un atributo que se agrega; es la estructura desde la que se diseña.
Esto implica que cada decisión — la orientación, la distribución de espacios, el tipo de envolvente, la vegetación — puede evaluarse y compararse cuantitativamente. El IBL da a ese proceso un lenguaje común entre arquitectos, clientes y constructores.
LAUB en síntesis
Los tres pilares del estudio
Diseño y proyecto de edificios habitacionales, comerciales y mixtos. Cada proyecto es el lugar donde la metodología se materializa — no como una restricción, sino como el principio generador de la forma.
Planificación de desarrollos, masterplans y conjuntos habitacionales. A escala urbana la biohabitabilidad se expresa en la permeabilidad del trazado, la conectividad ecológica y la calidad del espacio público.
El eje transversal que une los dos anteriores. La capacidad de un espacio construido de proveer confort real — térmico, lumínico, acústico y psicológico — principalmente a través de estrategias pasivas y de relación con el entorno natural.
El índice
100 puntos.
Seis ejes de desempeño.
El IBL evalúa el comportamiento ambiental de un proyecto de manera integral. Cada eje mide un dominio distinto del confort y la sostenibilidad; su suma total revela el nivel de biohabitabilidad del conjunto.
El diagrama muestra un proyecto de referencia con 74 puntos (nivel Aceptable). El polígono amarillo se aproxima al hexágono exterior en la medida en que el proyecto se acerca a 100 pts.
Los seis ejes del IBL
Qué mide cada eje — y cómo
Cada eje agrupa criterios de evaluación específicos. El peso de cada criterio varía según el contexto climático del proyecto.
Evalúa la capacidad del edificio de mantener temperaturas operativas confortables principalmente a través de estrategias de diseño, sin depender de climatización mecánica. Es el eje de mayor peso porque determina la carga base de todos los sistemas.
Evalúa la capacidad del edificio de renovar el aire interior y reducir la temperatura por medios naturales: ventilación cruzada, efecto chimenea y captación de vientos dominantes. Clave en climas con veranos extremos.
Evalúa la cantidad, calidad y uniformidad de la luz natural en los espacios habitables. Un buen diseño lumínico reduce el consumo eléctrico, mejora el bienestar y mantiene el vínculo visual con el exterior.
Evalúa la presencia, calidad y diversidad de la vegetación en el proyecto. La vegetación bien elegida y ubicada reduce la temperatura radiante superficial, provee sombra, regula el microclima y sostiene ecosistemas locales.
Evalúa la relación del proyecto con el ciclo del agua: captación, reutilización y permeabilidad. En zonas de estrés hídrico como el noreste de México, este eje es crítico tanto para la sostenibilidad del proyecto como para su resiliencia ante sequías.
Evalúa el impacto ambiental de los materiales constructivos, desde su extracción hasta su fin de vida. El carbono incorporado (embodied carbon) de la construcción representa ya una fracción significativa de las emisiones del sector.
Niveles de desempeño
Las cinco bandas de calificación IBL
El proyecto no supera los criterios mínimos de desempeño ambiental. Alta dependencia de sistemas mecánicos para alcanzar confort. Sin estrategias pasivas integradas de forma coherente.
Cumple parcialmente los criterios. Algunas estrategias pasivas presentes pero no integradas como sistema. Mejoras posibles sin rediseño mayor. Supera la construcción convencional mínima.
El proyecto supera la convención constructiva local. Varias estrategias pasivas operan en conjunto. Dependencia mecánica reducida. Calidad espacial notablemente mejorada respecto al promedio.
Alto desempeño ambiental. La mayoría de las estrategias pasivas están integradas y funcionan en sistema. Baja carga mecánica residual. El edificio es confortable la mayor parte del año sin climatización activa.
El proyecto es referente de biohabitabilidad. La totalidad de la demanda ambiental se resuelve por estrategias pasivas. Potencial de edificio de energía casi neta cero. Hito de diseño sostenible para la región.
La Plantilla Maestra
El estudio de sitio que precede
a todo proyecto
Antes de diseñar un trazo, LAUB aplica la Plantilla Maestra IBL al predio. Es el documento que transforma el sitio en datos de diseño.
Orientación, colindancias, obstáculos solares, topografía, vegetación existente, fuentes de ruido y contaminación. Registro fotográfico y cartográfico.
Trayectoria solar a la latitud exacta, mapas de sombra en solsticios y equinoccios, factor de vista del cielo, radiación solar por orientación de fachada.
Rosa de vientos estacional a partir del archivo EPW del sitio, carta bioclimática de Givoni calibrada, estrategias pasivas prioritarias por período del año.
Inventario de vegetación existente, permeabilidad del suelo, escorrentía estimada, potencial de captación pluvial y recursos hídricos disponibles.
Puntaje IBL del estado actual del predio por eje, identificación de oportunidades de mejora, jerarquización de estrategias pasivas y entregable con roadmap de diseño.
Cambiar la orientación de un edificio durante la etapa de diseño conceptual cuesta cero. Hacerlo en anteproyecto tiene un costo moderado. En proyecto ejecutivo, es costoso. Después de construido, es imposible. El estudio de sitio IBL es la inversión de mayor retorno en un proyecto: define el 55 % del puntaje total antes de dibujar una sola línea.
Informe técnico incluyeAnálisis solar con diagramas, análisis eólico con rosa de vientos estacional, carta bioclimática del sitio, evaluación de vegetación y agua, puntuación IBL por eje, mapa de estrategias pasivas y recomendaciones de orientación y layout.
Calibración al contexto
El IBL se calibra al clima de cada proyecto
Un índice universal que no distingue entre Monterrey y la Ciudad de México, entre el trópico húmedo de Mérida y el semidesierto de Sonora, produce diseños genéricos. LAUB calibra el peso y los criterios de evaluación de cada eje según la zona climática del proyecto.
Noreste de México · Köppen BSh
Clima seco cálido con veranos extremos (hasta 45 °C) e inviernos fríos con "Nortes". El IBL en esta zona prioriza:
Sureste de México · Köppen Aw
Clima tropical con lluvias estacionales y alta humedad todo el año. El IBL aquí prioriza:
Principio general
Antes de aplicar el IBL a un nuevo contexto climático, LAUB descarga y procesa los datos climáticos locales (archivo EPW, registros CONAGUA, carta solar), ajusta los pesos de los sub-criterios y valida con proyectos de referencia de la zona. El índice es un marco — la calibración es el oficio.
Servicios basados en el IBL
Cómo trabajamos contigo
La metodología IBL se aplica en diferentes momentos y escalas de un proyecto. Estos son los cuatro servicios principales:
Análisis bioclimático completo del predio antes de iniciar el diseño: solar, eólico, vegetación y agua. Incluye puntuación IBL por eje y mapa de estrategias pasivas específicas para el sitio.
Entregable: informe técnico + mapa de estrategiasPropuesta arquitectónica generada a partir del estudio de sitio. La orientación, el layout, la distribución de espacios y las estrategias pasivas están integradas desde el primer boceto, no añadidas.
Entregable: planos de anteproyecto + puntuación IBL proyectadaEvaluación IBL de un proyecto en curso — propio o de terceros. Identificamos pérdidas de desempeño, cuantificamos el impacto en la puntuación y emitimos recomendaciones de mejora con costo/beneficio estimado.
Entregable: dictamen IBL + recomendaciones priorizadasProyecto completo con especificaciones de materiales y sistemas, geometría de aleros, estrategia de paisajismo y documentación técnica IBL lista para entregar a constructor. El desempeño está especificado, no solo diseñado.
Entregable: expediente ejecutivo completo con anexo IBLCada proyecto es un sitio, un clima y una oportunidad específica. Conversemos sobre el tuyo y veamos qué puede lograr la metodología LAUB en ese contexto.